
David Gosen, director general de Nintendo Europa, ha criticado duramente a ciertos sectores de la industria del videojuego en su conferencia de la ELSPA Games Summit celebrada en Londres, especialmente a Microsoft y a la prensa de videojuegos.
El ejecutivo la agarró contra la multimillonaria Microsoft por su intento de acelerar la llegada de la nueva generación y lanzar Xbox Next en 2005, solo cuatro años después de su anterior consola. En la opinión de Gosen, la rentabilidad no es una prioridad para Microsoft y por eso quieren lanzar su consola cuanto antes, teniendo en cuenta además que tampoco ganan dinero con la consola Xbox (cuyos costos de fabricación son muy altos).
Gosen apunta diciendo que ser el primero en lanzar una máquina no es una garantía de éxito, poniendo como ejemplo al 3DO (q.e.p.d.), que encabezó la generación 32 bits.
Gosen también criticó a la prensa dedicada a los videojuegos y su enfoque en la próxima generación, que en su opinión es excesivo (ouch). "Por cada editor de revista de videojuegos aburrido con los actuales productos, hay cientos o miles de gamers por todo el mundo que los están descubriendo ahora".
Otras críticas de Gosen fueron dirigidas a la tendencia actual de la industria por olvidarse de sectores demográficos como las mujeres o los niños, y comentó que la moda de los juegos maduros es un problema, calificando a Grand Theft Auto de "callejón sin salida" por las acusaciones que recibe por su violencia gratuita.
El director de Nintendo Europa también tuvo tiempo para darle a las tiendas, por los grandes packs que hacen incluyendo muchos juegos con la consola, considerando que muchos de ellos son malos y decepcionantes "produciendo esa decepción en el gamer"(eso si es neta) y que el tiempo que pasan jugando a esos títulos no lo gastán en jugar a otros que sí les costarían dinero.
Finalmente, Gosen insistió en que Nintendo tiene un buen futuro en la próxima generación de consolas, debido a su experiencia pasando de una generación a otra, y que el mercado tiene la capacidad de evitar un inicio artificial de una nueva generación antes de tiempo.